Alergia al látex
El látex o caucho natural es un producto vegetal procesado que se obtiene del citosol de las células laticíferas del árbol tropical Hevea brasiliensis o arbol del caucho (Figura 1), que crece en el Amazonas, África y Asia. La mayoría de los países productores se encuentran en Asia, siendo Malasia la que encabeza la lista, seguida de Tailandia, Indonesia y Sri Lanka, siendo producido también en Africa (Liberia, Costa de Marfil, Camerún, Nigeria), América (Brasil, Guatemala), India y China.

Es un polímero sintetizado intracelularmente y constituye el principal componente de la goma natural. El método de obtención es provocar un corte en el árbol y recolectar la savia evitando su coagulación, empleando compuestos de amonio.
Charles Goodyear fue el primero que descubrió de forma accidental el proceso por el cual el látex era útil comercialmente, al mezclarlo con un compuesto sulfuroso a 135 ºC durante 20 minutos, proceso que se conoce como vulcanización, lo que dio lugar a un compuesto de características anteriormente desconocidas.
El látex es el citoplasma de las células laticíferas de este árbol y en su composición se encuentra la goma natural, que es el polímero del cis-1-4 poliisopreno y representa del 25 al 45%, diversas proteínas que representan del 1 al 1,8% del total, así como lípidos, carbohidratos, sustancias inorgánicas y agua. De los aproximadamente 240 polipéptidos presentes en el látex, alrededor de 60 son antigénicos y diez de ellos han sido identificados (Tabla I). Son proteínas solubles que resisten la vulcanización, y son las que en contacto con el sistema inmune, promueven la estimulación apropiada para la síntesis de anticuerpos (Ig E específica) y la consecuente producción de reacciones alérgicas.
Durante la producción de objetos de goma, se añaden al látex natural diversas sustancias químicas para mejorar su procesamiento y para dotar al producto final de las características deseadas, en cuanto a color, textura, elasticidad, resistencia, etc. Entre estos aditivos cabe mencionar estabilizantes, retardadores, blanqueadores, acelerantes, conservantes, antiozonantes, plastificadores y antioxidantes. Estas sustancias dejan partículas en el látex que representan del 2 al 3% del peso del producto terminado, y son los responsables de la mayoría de las reacciones de tipo retardado (Tipo IV).

Tabla I. Principales alergenos del látex natural (Hevea brasiliensis) (IUIS 2000).
Nomenclatura
(kDa)
Denominación Peso molecular
Hev b 1 Factor de elongación de la goma 58
Hev b 2 1,3 glucanasa 34/36
Hev b 3 24
Hev b 4 Componente del complejo proteico del microhelix 100/110/115
Hev b 5 16
Hev b 6.01 Precursor de heveína 20
Hev b 6.02 Heveína 5
Hev b 6.03 Fragmento C-terminal 14
Hev b 7.01 Patatina de suero B 42
Hev b 7.02 Patatina de suero C 44
Hev b 8 Profilina 14
Hev b 9 Enolasa 51
Hev b 10 Superóxido dismutasa
Hev b 10w Quitinasa Clase I

Gracias a sus propiedades elásticas, se utiliza para elaborar numerosos productos médicos y de uso cotidiano, como guantes, sondas, preservativos, globos, etc.. Existen más de 40.000 artículos con látex de uso cotidiano en el mercado, y su número aumenta cada día, por lo que el problema de alergia al látex, no sólo por sus implicaciones sanitarias y sus posibles implicaciones legales, debe ser tratado como un problema médico interdisciplinario.
Epidemiología
La alergia al látex constituye hoy en día un problema médico importante que afecta cada vez más a profesionales sanitarios y población general. La primera descripción de hipersensibilidad inmediata por látex se realizó en Alemania en 1927, describiéndose posteriormente en 1979, cuando Nutter cita un caso de urticaria de contacto por contacto con látex, y otro, un año después por Förström. Posteriormente diversos autores han ratificado esta observación. Pero no es hasta Frosch y Cols. cuando se identifica que estas reacciones están mediadas por anticuerpos (IgE). En nuestro país, el primer caso lo publicaron en 1986 Carrillo y Cols., al describir el caso de una doctora que presentó rinitis y urticaria-angioedema a los pocos minutos de utilizar guantes quirúrgicos, sugiriendo tras el estudio alergológico, que el alergeno puede ser una proteína presente en el látex natural. Desde entonces, son cada vez más numerosos los casos publicados de reacciones alérgicas a productos de caucho natural, incluyendo anafilaxias sistémicas, descritas por primera vez por Axelsson y Cols.
No se conoce la incidencia de alergia a látex en la población general, pero se estima en un 1%, aunque estudios recientes realizados en donantes de sangre han demostrado la presencia de IgE específica en cerca del 6,4% de las muestras, cifra que sugiere que su incidencia puede ser mayor de la estimada.
Aunque la exposición al látex puede ocurrir en cualquier momento, las reacciones más graves se han descrito en los hospitales, tanto entre los profesionales como entre los pacientes, especialmente los multioperados De hecho, en la década de los ochenta despertó gran interés el aumento alarmante de reacciones anafilácticas intraoperatorias o durante exploraciones radiológicas, una de ellas con resultado fatal, que se atribuyó a la exposición al látex tras la realización de un enema. En EE.UU. los primeros casos se describieron en 1989 y en los cuatro años siguientes se comunicaron a la FDA más de 1.000 reacciones alérgicas por látex, incluyendo 15 muertes en relación con catéteres para enemas de bario, por lo que editó en 1990 una serie de recomendaciones acerca de la alergia al látex, retirando del mercado los catéteres de este material. Actualmente se piensa que el 1% de la población general en EEUU es sensible al látex, y que entre el 8 y el 12% de sus profesionales sanitarios están sensibilizados.
Este aumento de la prevalencia de alergia al látex, se ha explicado por el mayor uso de guantes, por parte de los profesionales sanitarios como medida de profilaxis frente a enfermedades infecciosas virales, especialmente hepatitis y el SIDA, así como al aumento de empleo de preservativos. De hecho, el aumento del consumo de guantes, que alcanzó el máximo en 1988 coincidió con un boom de publicaciones sobre este tema. Probablemente, el incremento del número de fabricantes como consecuencia de la mayor demanda y del empleo de los de un solo uso, condicionó una mayor exposición a los alergenos del látex. Así, en Francia en el período comprendido entre 1972 y 1979 se produjeron 500.000 pares de guantes al año, que se reutilizaban un promedio de 8 veces, aumentando espectacularmente la producción a partir de 1988. Recientemente, Garabrant y Cols. cuestionan esta hipótesis y piensan que los antecedentes personales atópicos juegan un papel fundamental.
La exposición repetida a productos de látex, bien sea por motivos laborales o por intervenciones quirúrgicas múltiples, así como la atopia, son los principales factores de riesgo asociados con su sensibilización. Se ha descrito que los profesionales sanitarios atópicos, presentan una prevalencia de 2 a 4 veces superior a los no atópicos. El eczema de manos también se ha descrito como predisponente. La mayoría de los casos de alergia al látex se producen en grupos de riesgo definidos que incluyen a profesionales sanitarios, de industrias de manufactura del látex, manipuladores de alimentos, industria del juguete y niños con espina bífida (mielomeningocele) o con anomalías urogenitales. Entre los profesionales sanitarios, el riesgo de presentar alergia al látex varía entre el 2,5 al 25% según los autores, variabilidad que puede ser debida a la población estudiada, país donde se realizó el estudio y el método utilizado para diagnosticar la hipersensibilidad tipo I. El riesgo de alergia al látex entre estos profesionales varía en función de la frecuencia e intensidad de la exposición, y la probabilidad es superior entre los profesionales que trabajan en los quirófanos, donde la exposición al látex es muy superior (10,7%), frente al 2% entre los que ejercen en otras áreas del hospital.
Los niños con espina bífida o con anomalías urogenitales requieren múltiples operaciones y cambio frecuente de sondas, por lo que el riesgo de desarrollar alergia al látex es mayor que el de la población general, con una prevalencia entre el 10 y el 60% según las series, por lo que actualmente no se emplean este tipo de sondas.
Se observa preferentemente en el sexo femenino (70-90%), probablemente porque la mayoría de los estudios se ha realizado en hospitales en donde predominan los profesionales de este sexo.
Es más frecuente en jóvenes y en pacientes atópicos (50-60%). Es causa frecuente de anafilaxia en niños, así en un estudio retrospectivo realizado a 50 niños diagnosticados de anafilaxia, se encontró que la principal etiología fue el látex (27%). La proporción de pacientes con espina bífida sensibilizados al látex aumenta con la edad, alcanzándose el máximo entre los 6 y 10 años. Ello podría estar en relación con el número de contactos con el látex, que se producen esencialmente en los 10 primeros años de su vida, ya que, a partir de esa edad, ya han sido sometidos a la mayoría de las intervenciones que van a precisar.
Se ha descrito la asociación de alergia al látex y a diversas frutas, en concreto plátano, castaña, aguacate, kiwi y, en menor medida, otras. Por ello Blanco y Cols., proponen la existencia de un síndrome látex-frutas, debido a la observación clínica de una tasa inesperadamente alta de alergia a determinadas frutas (52%) entre 25 pacientes alérgicos al látex estudiados. La prevalencia de alergia a frutas en pacientes alérgicos al látex es superior a la de la población general y, en el 50% de los casos las reacciones eran graves. El 20% de los pacientes presentaban sensibilización simultánea a tres o más frutas. La alergia a determinadas frutas multiplicaba por 24 el riesgo de padecer alergia al látex.



Manifestaciones clínicas
La exposición a productos elaborados con látex puede dar lugar a diversas manifestaciones clínicas:
     · Dermatitis de contacto irritativa.
     · Dermatitis alérgica de contacto (Hipersensiblidad tipo IV).
     · Reacciones de hipersensibilidad inmediata:
          · Localizadas:
               · Urticaria de contacto inmunológica.
          · Sistémicas:
               · Rinitis.
               · Conjuntivitis.
               · Asma.
               · Anafilaxia.
Los síntomas son muy variables, dependiendo de la vía de exposición, la cantidad de alergeno contactado y la susceptibilidad personal. En un estudio realizado con 71 lotes de guantes, se ha demostrado que el contenido alergénico puede diferir mucho de un producto de a otro, y cada exposición no tiene por qué ocasionar siempre una reacción alérgica. Los síntomas, a su vez, pueden ser locales o sistémicos, constituyendo una manifestación clínica relativamente común la respiratoria, ya sea nasal o bronquial, como consecuencia de la inhalación de alergenos del látex; de hecho, el polvillo que se obtiene por simple frotación de un guante contiene las mismas proteínas presentes en el látex amoniacado con el que se fabrican los guantes, tal como describieron Tomazic y Cols. La vía respiratoria es, probablemente, la principal vía de sensibilización de los profesionales sanitarios, especialmente en áreas de trabajo en las que el uso frecuente de guantes provoca altas concentraciones de látex en el ambiente. Son muy frecuentes los síntomas inmediatos, variando las manifestaciones desde urticaria (local o generalizada), angioedema, rinoconjuntivitis y/o asma e incluso shock anafiláctico. La alergia al látex es causa de reacciones anafilácticas durante la anestesia general, siendo responsable de un 20% de las anafilaxias intraoperatorias por alérgia.
También se han descrito reacciones alérgicas con motivo de tratamientos odontológicos, radiológicos, exploraciones ginecológicas, pruebas in vivo para el diagnóstico de hipersensibilidad al látex, la manipulación de globos, e incluso en alimentos contaminados durante su manipulación por personal que utiliza guantes. Jaeger y Cols., recogen en una serie de 70 pacientes alérgicos al látex, que el 100% refería urticaria de contacto, 50% rinitis, 30% asma bronquial y 24% anafilaxia sistémica.
La dermatitis alérgica de contacto generalmente es debida a los aditivos y aceleradores de la vulcanización, tales como tiurams, carbamatos y derivados de benzotiazol, tiourea y aminas.
Aproximadamente el 52% de los pacientes alérgicos al látex tienen alergia a frutas, y en el 32% de los casos se manifestó como anafilaxia.
Diagnóstico
El diagnóstico de alergia a látex debe de ser realizado por el Alergólogo, y se basa en una detallada y minuciosa historia clínica sugestiva de enfermedad mediada por anticuerpos del tipo lgE, en relación con la exposición a sustancias que contengan látex, y tenerlo muy presente en casos de anafilaxia idiopática. La Historia Clínica no siempre va a identificar a todas las personas alérgicas, por lo que debe confirmarse mediante pruebas in vivo y en contadas ocasiones in vitro.
Prevención y tratamiento
En los últimos años, diversos autores y organismos han establecido recomendaciones para el diagnóstico y la prevención de la alergia al látex. Para ello, la primera medida es evitar el contacto con el alergeno, pero esto es difícil dada la gran cantidad de productos que lo contienen. Clásicamente se han utilizado diversas medidas, tales como: utilizar guantes de algodón debajo de los de látex, utilizar guantes de polímeros sintéticos (neopreno, vinilo, estireno-butadieno, etc.). No obstante, estos guantes al no tener las mismas propiedades fisicoquímicas, además de no permitir un tacto tan preciso como los de látex, no ejercen el mismo efecto barrera, por lo que pueden ser permeables a determinados virus. Aunque la eliminación completa de los guantes de látex no es factible hoy en día, existen evidencias de que la exposición a esta sustancia puede reducirse notablemente mediante un uso más racional de los guantes hechos con este material. Cremer y Cols. encontraron un descenso significativo de sensibilización al látex tras la aplicación de profilaxis primaria durante la cirugía y el sondaje vesical intermitente en niños con espina bífida.
Numerosas normativas internacionales recomiendan no emplear guantes de látex en las tareas en que no exista riesgo de contacto con derivados hematológicos, y si fuera necesario el uso de guantes de látex, se debe de recurrir a guantes no empolvados y con bajo contenido proteico.
Deben, igualmente, extremarse las medidas higiénicas para eliminar por completo todos los reservorios potenciales de látex en el ambiente, especialmente en los quirófanos. En pacientes sensibles, las intervenciones deben realizarse en quirófanos sin látex; por ello, en los hospitales, se recomienda disponer de quirófanos y áreas de hospitalización exentas de látex, así como de protocolos específicos de actuación frente a pacientes alérgicos al mismo. Se han publicado listados de material médico que contiene látex y las correspondientes alternativas exentas de látex, que han de ser adaptados a cada centro sanitario. Fernández Sánchez y Cols. proponen que en aquellos pacientes con antecedentes de reacciones alérgicas al látex, o con factores de riesgo, debe efectuarse un estudio alergológico preoperatorio, al igual que en niños con espina bífida, aún cuando no hayan desarrollado síntomas. Sin olvidar los pacientes sometidos a procedimientos estomatológicos.
En la actualidad se ha reducido el contenido alergénico del látex gracias a las diversas modificaciones incorporadas en el proceso de extracción y manufacturación. Por otro lado, también se ha conseguido reducir el contenido de aeroalergenos del látex de los guantes al suprimir el polvillo de almidón como sistema de lubricación de éstos. Preservativos de látex desproteinizado han demostrado ser bien tolerados por pacientes alérgicos.
La elaboración de guías de actuación ante pacientes sensibles al látex o con riesgo de sensibilizarse, pueden ser extraordinariamente útiles.
Ante una reacción alérgica por sensibilización a látex, lo primero y fundamental será el tratamiento sintomático que le indique su médico del cuadro que presente el paciente, y posteriormente valorar por su Alergólogo la posibilidad de instaurar un tratamiento con vacuna específica con extracto de látex, que se presenta como una alternativa de tratamiento etiológico de la alergia inmediata o de Tipo I.
Puede obtener más información de Consejos para la prevención de la alergia al látex, consultando en internet en el Área de Pacientes en: www.alergomurcia.com





Dr Don José Mª Negro Álvarez
Sección de Alergología. H.U. “Virgen de la Arrixaca”. Murcia (España).
Profesor Asociado de Alergología. Facultad de Medicina. Universidad de Murcia. Murcia (España).
© 2004 AlergoMurcia
Este folleto proporciona una visión general de este problema y puede no ser aplicable a todo el mundo. Para averiguar si los consejos de este folleto pueden aplicarse a usted y para conseguir más información de este tema, hable con su Médico de Familia o con su Alergólogo.
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